El Blog de Gerard Garcia-Gassull



El aumento incesante de la integración económica lleva consigo la internacionalización de las obligaciones tributarias. 

En este contexto de tributación internacional destaca el Plan sobre la Erosión de la base imponible y el traslado de beneficios, conocido como Plan BEPS (Base Erosion and Profit Shifting) e impulsado por la OCDE. 

La finalidad del Plan BEPS es coordinar la integración del sistema tributario, centrándose en la tributación de las compañías que operan de forma internacional y que residen en diferentes países. La Acción 13 del Plan, dedicada a "Reexaminar la documentación sobre precios de transferencia, con el fin de aumentar la transparencia de cara a la Administración tributaria", se configura como una pieza clave para la transparencia y la integración fiscal efectiva. 

El desarrollo de la Acción 13 establece la exigencia de presentar la Declaración país por país (Country by Country Report), cuyo correspondiente modelo en España es el 231. Y tienen la obligación de presentar el Country by Country Report, las compañías multinacionales que igualen o superen los 750 millones de euros de facturación. 

El plazo para presentar el informe Country by Country es de hasta 12 meses después del último día del año fiscal del grupo empresarial, ante las autoridades tributarias del país donde se encuentre la casa matriz de la Compañía. O bien, para el caso de que en dicho país no se haya incorporado la Declaración de país por país en su sistema tributario, la compañía multinacional deberá presentar el reporte en el lugar donde desarrolle las actividades de mayor importancia. 

Se trata de una declaración anual dividida en tres niveles para la documentación de precios de transferencia, que incluyen información financiera y cualitativa referente a cada una de las correspondientes jurisdicciones. Entre otros datos de interés, se incluye información relativa a los ingresos brutos de la Compañía, los resultados antes de impuestos y los impuestos devengados. Así mismo, se incluyen datos sobre las compañías del grupo empresarial como son la residencia fiscal, sus establecimienos permanentes y las actividades de negocio que desarrollan. 

La finalidad que se persigue es proporcionar a las autoridades tributarias de cada país una visión global de los estados financieros de las grandes multinacionales en cada una de las jurisdicciones en las que tengan presencia. 

La información del reporte puede utilizarse para evaluar el riesgo de precios de transferencia, sin embargo no debe utilizarse como fundamento para proponer cambios en los precios de transferencia o ajustar los ingresos de un contribuyente. 

Se integra el Country by country Report como un requisito para las grandes multinacionales que tienen que trabajar en la línea de la transparencia, reforzando así la responsabilidad fiscal internacional. 








| Globalización desde el punto de vista jurídico |


La globalización puede definirse como un fenómeno o proceso de carácter mundial que afecta a todos los aspectos de la vida y a todos los ámbitos; al económico, al político, al social, al tecnológico... y como no, al jurídico. 

Estamos ante una realidad que conecta el mundo y une los mercados, las sociedades y las culturas. De esta forma, nos acercamos cada vez más al concepto de sociedad única.


Las grandes potencias mundiales, así como las organizaciones internacionales ejercen un enorme poder sobre el resto de Estados. Por ejemplo, la Unión Europea a través de sus instituciones, tiene el claro objetivo de conformar un sistema uniforme tanto en el ámbito político, como en el económico y el jurídico.

| Los Estados cada vez tienen menos que decir |


Este fenómeno denominado globalización no entiende de fronteras y viendo el recorrido de las últimas décadas, se puede observar que la soberanía de los Estados es cada vez menor. Cada vez más, los Estados y sus gobiernos ven rebajado su margen de decisión, supeditado a las directrices de las instituciones internacionales.

Nos encontramos ante un panorama económico globalizado, el aumento significativo de la integración económica y el libre movimiento de capitales ha beneficiado directamente a las economías nacionales, contribuyendo al crecimiento, al fomento del trabajo, a la innovación y al desarrollo de la economía. 

Un ejemplo de integración de los Estados, lo encontramos en las instituciones de carácter financiero como es el Banco Central Europeo. Ésta establece las directrices que deben seguir los Estados y sus gobiernos. Tanto es así que los propios países no deciden sobre su política monetaria, influyen y presionan pero no deciden.

Cabe destacar que una interacción deficiente entre los sistemas de distintos países que provoca por ejemplo casos de doble imposición y de doble exención, va en contra del crecimiento y de la prosperidad económica, por ello es necesario establecer un procedimiento para evitar la erosión de la base imponible y el traslado de los beneficios.

Otro ejemplo de integración viene de la mano de la OCDE. El Plan BEPS nace en 2013 impulsado por el G-20 y la OCDE con el fin de coordinar la integración del sistema tributario, centrándose en la tributación de las compañías multinacionales, es decir, en aquellas que operan de forma internacional y que residen en diferentes países, con la pretensión de que dichas compañías tributen de acuerdo con el valor añadido realmente generado en cada jurisdicción. 

En esta misma línea de integración trabaja el GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), se trata de una institución intergubernamental creada en 1989 por el G7 para configurar a través de sus recomendaciones un marco internacional de las normas de prevención del blanqueo de capitales, detectanto y luchando contra el blanqueo. 

Estos ejemplos, nos llevan a pensar que los Estados van perdiendo soberanía de forma progresiva, guiándose y transformándose en base a las directrices y recomendaciones que disponen las organizaciones internacionales, enfocadas conscientemente hacia la globalización y con ello, hacia la integración efectiva de los Estados. 

Los Estados ya no son lo que eran y sus fronteras son cada vez más difusas. 











| El Estudio Stanford GSB 2016 ofrece un retorno medio para inversores del 36,7% al analizar más de 250 Search Funds |

El fondo de búsqueda vendrá a componerse de unos 15 a 20 inversores y alrededor de 3 ó 4 de los mismos apoyarán más activamente al joven buscador que dirige la empresa, durante el periodo de búsqueda. Así mismo, le apoyarán una vez que se haya realizado la  adquisición en la gestión del negocio pudiendo formar parte del Consejo de Administración.

En la fase inicial cada inversor asume una “unit” cuyo valor puede situarse entre 20,000 y 50,000 euros, pudiéndose dar el caso de que una “unit” se comparta entre varios inversores. Esta “unit” dará derecho a los inversores a participar en pro-rata en la compra de la empresa. 

Llegado el momento de la adquisición el inversor puede decidir no participar en la misma, de este modo su riesgo se habrá limitado a la aportación efectuada. Obviamente en el caso de inversionistas que comparten una “unit” el riesgo es menor. Sin embargo, esto no necesariamente va a acarrear una menor participación en el momento de la inversión final ya que pueden tomar la parte de los inversores que deciden no participar o que la deuda o apalancamiento de la compra sea menor. 

El perfil del inversor no se limita a los grandes patrimonios o family offices, sino que puede encontrarse a profesionales de éxito que aprovechan sus ahorros financieros para participar en estos proyectos o incluso quienes ya han participado en otros fondos de búsqueda y desean reinvertir las plusvalías conseguidas. 

La retribución del emprendedor estará en línea con los intereses de los inversores y los resultados obtenidos en el proyecto. De este modo el emprendedor puede recibir una participación en la compañía de diversos modos, ya sea por reconocérsele un capital inicial y constante en el proyecto o bien, por recibir una retribución escalada y vinculada a su compromiso con el proyecto en un período de tiempo (de 5 a 8 años). En esta última opción, la participación en la empresa la obtendría a tercios a lo largo del proyecto. 

Sin embargo, teniendo en cuenta el gravoso sistema tributario español lo más interesante sería que el promotor comience la compañía con un capital semilla y que los demás inversionistas se incorporen aportando su capital y compensando la menor aportación del promotor con primas de emisión, perfectamente lícitas en el ámbito mercantil. 

Frente a la participación en operaciones de “private equity” pilotadas por gestoras institucionalizadas, el inversor privado encuentra en el fondo de búsqueda las siguientes ventajas:

I. Participa tan activamente como desee en la determinación de los criterios de búsqueda y selección de empresas.

II. Comprometerse conforme a su disponibilidad o preferencia como asesor del fondo. 

III. Aportar su experiencia, tanto durante el proceso de búsqueda como en la gestión.

IV. Evaluar las expectativas de la compañía a adquirir antes de aventurarse en la adquisición.

V. Verificar la capacidad y talento del emprendedor, meses de búsqueda (que vienen a ser de unos 18 a 24 meses como máximo).

VI. Podrá conocer el equipo gestor de la empresa a adquirir.








Imagínese que Usted es un joven profesional que ha sido capaz de desarrollar una interesante carrera en una o varias compañías internacionales. Y que además ha tenido la oportunidad de enfrentarse a situaciones en las que la gran estructura de la empresa no ha sido capaz de dar la solución sin Usted. 

Probablemente en un determinado momento se planteará que le falta algo más a su vida profesional de éxito y eso es disponer de tiempo para encontrar una empresa que adquirir y el capital para afrontar esa adquisición. 

Pues bien, para dar respuesta a esas expectativas surgieron hace ya hace 30 años en Estados Unidos y en Canadá los fondos de búsqueda (o “search funds” en su expresión en inglés). 

El “search fund” no es otra cosa que la acumulación de capitales proporcionados por varios inversores a un joven (o varios) emprendedor para financiarle en la búsqueda y posterior adquisición de una compañía de tamaño mediano o pequeño pero que ofrezca un interesante potencial de crecimiento, gracias a la gestión que se espera que vaya a realizar ese joven talentoso. 

En España el vehículo societario es la corporación mercantil clásica en su forma de sociedad limitada. A través de la misma se crea un modelo colaborativo que combina el talento del emprendedor con la capacidad económica y el apoyo de un grupo de inversores. 

El propósito de esta unión es localizar una compañía con un negocio sólido y bien establecido y que ofrezca un historial de rentabilidad y crecimiento continuado. Para que esta operación vaya a materializarse el objetivo será localizar una compañía que quede por debajo del alcance del capital privado, esto es, empresas con ingresos entre 5 y 30 millones de euros y un EBITDA de entre 1 y 3 millones de euros. 

Este modelo colaborativo viene a ofrecer una TIR o retorno medio anual para sus inversores del 36,7%. 

Por su parte, para aquel empresario que considera que su interés por continuar al frente de la empresa ha disminuido o siente que ya no tiene las energías para liderar su empresa y no tiene un plan de sucesión definido, el fondo de búsqueda le ofrece una solución idónea para asegurarle la continuidad y éxito de su negocio. De este modo se consigue la comunión entre el empresario que cede el testigo del liderazgo a un emprendedor joven que comparte sus valores y su visión a largo plazo. 

| Los fondos de búsqueda como palanca para transformar a un joven ejecutivo en propietario y CEO de una empresa |

El fondo de búsqueda constituye una joint venture por medio de la cual el profesional que lo lidera tendrá la oportunidad de desarrollar su potencial en el proceso de búsqueda de capital inversor, análisis de industrias y compañías, negociación, financiación y compraventa de empresas. 

Tienen el cariz de líder o “buscador” aquellos jóvenes que han desarrollado con éxito una limitada experiencia gestora en la operativa de una empresa o incluso quienes han desarrollado varios años de experiencia en una empresa relevante para la búsqueda y, además, han cursado un MBA en una prestigiosa escuela de negocios.

El “buscador” alcanzará con este proyecto no sólo dirigir una empresa sino también una participación significativa (hasta el 25% ó incluso 30%) y conseguir un retorno significativo si se produce la venta de la empresa, pudiendo llegar a significar más de 5 millones de euros. 
De este modo el buscador y los inversores que le apoyan optan por una vía más segura que las Startups o el inicio de un negocio desde el principio. 

| El sucesor idóneo para el empresario que desea retirarse, recibiendo una adecuada valoración por su negocio y asegurando la continuidad del mismo |

Frente al reto de “morir con las botas puestas” el empresario puede poner en valor la compañía a la que ha dedicado tantos esfuerzos gracias a una propuesta de un “buscador” cuando se acerca el momento de su jubilación y no existe una sucesión clara. 

La negociación de venta con un emprendedor/buscador es más flexible que frente a otro tipo de comprador y permite que ambos trabajen en estrecha colaboración, manteniendo la confidencialidad, para encontrar el modo más óptimo en el que desarrollar la transacción.